NUESTROS VALORES

Identidad cristiana:

  • El colegio El Buen Ayre promueve, enseña e intenta vivir coherentemente de acuerdo a los valores cristianos, dentro de los cuales enmarca toda su actividad educativa. En esos valores cristianos se incluyen la visión trascendente y digna de la vida humana, el respeto a la libertad propia y ajena, el respeto a la vida en todas sus formas, el cuidado y respeto hacia el medio ambiente como parte de la Creación de Dios y el compromiso personal y solidario por la búsqueda del Bien Común de la sociedad.
  • La identidad cristiana no se limita a dotar de sentido la tarea cotidiana del colegio. También ofrece a los padres, profesoras y alumnas que lo deseen, actividades de formación religiosa y de atención espiritual.

Educación centrada en la persona:

  • Se concibe al ser humano como persona, cuya dignidad y valor surge de su condición corpóreo-espiritual, ser único e irrepetible, hecho a imagen y semejanza de Dios. Dotado de las siguientes características:

Singularidad: Ser único e irrepetible.

Autonomía: Ser dueños de sus propios actos.

Apertura: Abierto a las otras personas y a Dios.

  • Para poder promover la mejora integral de nuestras alumnas consideramos como un valor de fundamental importancia, la coherencia entre los mensajes educativos de la familia y del colegio.
  • La alumna es agente y sujeto principal de una educación que tiene que estar centrada en las capacidades que le permitan desenvolverse adecuadamente en la sociedad.

``En cada etapa educativa y en cada área, las profesoras impulsan el desarrollo de competencias``

Excelencia Educativa:

  • El colegio El Buen Ayre promueve la excelencia educativa y la formación intelectual de las alumnas en todas las situaciones de aprendizaje. En cada etapa educativa y en cada área, las profesoras impulsan el desarrollo de competencias, habilidades y estrategias que ayudan a las alumnas a lograr aprendizajes y a aprender a aprender.
  • El colegio El Buen Ayre, a través de sus docentes, favorece entre nuestras alumnas la motivación para aprender autónomamente, para lograr, con la exigencia adecuada a cada uno, el máximo desarrollo de sus capacidades.

Formación en libertad y responsabilidad:

  • El colegio El Buen Ayre concibe la educación en la libertad y para la libertad. La educación debe capacitar al individuo para una libre y responsable elección entre las diversas opciones que la vida le ofrece a cada momento.
  • Se procura que las alumnas adquieran criterio propio para tomar decisiones libremente. Las normas de convivencia son siempre vistas como una oportunidad de desarrollar la propia responsabilidad.

PRINCIPIOS EDUCATIVOS

  • Padres y madres son los primeros educadores. La familia es el ámbito propio para el desarrollo de la persona, donde se adquieren los valores y actitudes fundamentales.
  • La tarea del colegio es ayudar a descubrir a cada alumna lo mejor de sí mismo, y a llevar a cabo su propio proyecto personal de vida.
  • La docente es una orientadora y una promotora de libertad, fomentando en sus alumnas un aprendizaje autónomo (independiente o cooperativo) para que gradualmente sean capaces de planificar y controlar su propio aprendizaje.
  • El colegio El Buen Ayre promueve la formación continua de sus docentes y directivos.
  • A través de la Educación Física y de la práctica de diferentes disciplinas deportivas, el colegio fomenta la actitud de superación personal, el espíritu de cooperación y otras virtudes y valores humanos, al tiempo que se promueven hábitos de salud e higiene personal.
  • Pensar es requisito indispensable pero no suficiente para una actuación correcta. Es necesario ayudar a las alumnas a fortalecer la voluntad y a adquirir virtudes.
  • En cuanto a la formación Católica trabajamos con los siguientes principios:
    • En el Nivel Primario: Brindamos a nuestras alumnas y a sus familias la necesaria catequesis familiar para tener una buena preparación para los sacramentos de la iniciación cristiana.
    • En el Nivel Secundario: Fomentamos en nuestras alumnas, a través de la materia “Fe y Vida Cristiana”, la profundización de los contenidos aprendidos en la Primaria a la vez que los alentamos y orientamos a vivir la esencia del cristianismo que es el encuentro personal con la Persona de Jesucristo.
  • Convivencia escolar: Entendemos la convivencia escolar como la educación en el dominio de sí misma, para ajustar la conducta al trabajo y a la convivencia propias de la vida escolar. El respeto, la ayuda desinteresada entre compañeras, el orden y las buenas maneras precisan que las alumnas acepten unas normas básicas de convivencia y se esfuercen por vivirlas. El buen clima del colegio se da fruto de la coherencia y constancia.
  • Evaluación formativa constante, que permite descubrir los logros y los aspectos mejorables en el proceso de aprendizaje.

OBJETIVOS

  • Colaborar con los padres en la educación de sus hijos de un modo coherente y mediante una comunicación permanente.
  • Concebir el Colegio como:
    • Un lugar de aprendizaje: Un aprendizaje que tenga en cuenta las características de cada alumna, sus inquietudes e intereses. Proporcionando a nuestras alumnas hábitos y técnicas de trabajo intelectual para que no sólo sean capaces de admirar la verdad, sino también de adquirir convicciones firmes sobre las cuales basar el propio proyecto personal de vida.
    • Un lugar de orientación: Proporcionando a cada alumna un suficiente conocimiento de sí misma, la capacidad de gobernar la propia vida decidiendo con criterio propio y aceptando las consecuencias de sus actos. La orientación exige de las docentes el compromiso de conocer en profundidad a sus alumnas estimulándolas a adquirir virtudes humanas que les permitan ir resolviendo los problemas que les va planteando la vida.
    • Un ámbito de convivencia: La libertad y la confianza se armonizan adecuadamente con el desarrollo del autodominio y de la responsabilidad personal. El clima del colegio debe promover y favorecer el esfuerzo, el respeto, el orden, la sinceridad, la solidaridad, la participación y la alegría por la obra bien hecha.